“La música como territorio”: Entrevista a Nicolás Acevedo, profesor de la Orquesta Sinfónica Juvenil e Infantil de La Granja.

Fabián Corbalán, periodista / Fotografías. Julio Cerda
Lunes 1 de diciembre. La Orquesta Sinfónica Juvenil e Infantil de La Granja cumple casi dos décadas transformando vidas a través de la música. Lo que comenzó como un proyecto comunitario hoy se consolida como un referente artístico y social a nivel nacional. Desde la Corporacion Cultural de La Granja Conversamos con Nicolás Acevedo, profesor y parte fundamental de este proyecto, para conocer la trayectoria, el espíritu comunitario y los desafíos que vienen.
¿Cómo nace este proyecto y cómo ha evolucionado en estos años?
La orquesta comenzó a gestarse alrededor de 2006, impulsada desde la Casa de la Cultura y con la participación de jóvenes de la comuna. Yo llegué un poco después, entre 2009 y 2010, en un momento muy significativo: se estaba componiendo el Himno del Bicentenario, impulsado por el hoy alcalde Claudio Arriagada, y ese proceso también fortaleció la creación del elenco para La Granja.
Desde entonces, hemos pasado por etapas formativas y otras de alta exigencia artística. Lo que partió como un pequeño conjunto hoy reúne cerca de 180 a 200 estudiantes, y muchos de ellos han continuado su camino profesional en la música. De hecho, la mayoría de los profesores actuales fueron alumnos de esta misma orquesta. Esa continuidad es muy emocionante.
Si tuvieras que definir el corazón del proyecto en 2025, ¿qué sería?
Sin duda, el sentido de pertenencia comunitaria. Eso es lo que vuelve especial a esta orquesta. No somos el Teatro Municipal (de Santiago) ni buscamos replicarlo. Aquí conviven estudiantes, vecinos, padres y apoderados que incluso participan tocando. Es una orquesta formativa, sí, pero profundamente comunitaria.
Podría llamarse perfectamente una orquesta sinfónica comunitaria. Si bien acá se forman músicos, lo central es que la música sea un espacio que nos une como territorio.

El alcalde Claudio Arriagada Macaya, ha impulsado una mirada de cultura como herramienta social, comunitaria y también preventiva. ¿Cómo ves ese enfoque desde tu rol?
Tenemos un desafío enorme. Estuve muchos años viendo cómo las actividades culturales se concentraban en espacios específicos, pero en este último tiempo la cultura se ha desplegado con fuerza en los centros culturales territoriales. La actividad ha crecido muchísimo, y la cultura se ha acercado como nunca a los vecinos.
Nuestro desafío ahora es aportar a esa visión del alcalde de que la cultura llegue a todo el territorio. La música no es solo arte: es contención, prevención, encuentro y desarrollo para niños, jóvenes y familias. Y nosotros, como elenco, debemos estar a la altura de esa responsabilidad.
Este año el proyecto alcanza un hito histórico: ¿Cómo nace esta gira y qué significa para ustedes?
El viaje surge de una propuesta de nuestro alcalde, Claudio Arriagada y el trabajo logístico, planificado y estratégico de la Corporación Cultural . Desde el principio ella planteó que debíamos sacar la orquesta al territorio, pero también llevarla hacia un espacio de excelencia artística. A veces se piensa que trabajo social y excelencia son caminos separados, pero nosotros hemos demostrado que pueden convivir.
Recibimos una invitación oficial desde Paraguay para participar en la celebración del Centenario de la Guarania, un patrimonio cultural reconocido incluso por la UNESCO. Allí representaremos a Chile con música nacional y viviremos una experiencia artística de primer nivel.
Es un sueño que marca un antes y un después para el elenco.
Muchos de estos niños y jóvenes viajarán por primera vez fuera de Chile. ¿Qué significa eso para ellos y para la comunidad?
Tiene un impacto enorme. Este tipo de proyectos genera beneficios en múltiples dimensiones: identidad, compromiso, disciplina, orgullo territorial y un vínculo profundo con su comuna.
Además, llevar adelante una gira internacional en menos de cinco meses — considerando logística, alojamiento, itinerancia, transporte y financiamiento— es un desafío titánico. La municipalidad y la Corporación Cultural han sido fundamentales
para concretarlo. Esto demuestra que cuando las instituciones se articulan bien, se pueden lograr cosas extraordinarias.
Para cerrar, ¿qué mensaje le darías a los jóvenes que sueñan con acercarse a la música?
Los invito a acercarse a la música en todas sus formas, no solo a la clásica. El arte tiene muchas puertas y nosotros estamos aquí para abrirlas. Queremos recibirlos, acompañarlos y caminar juntos.
La orquesta pertenece a los vecinos: niños, jóvenes y adultos. Y el futuro del elenco depende de quienes quieran sumarse, aprender, emocionarse y crear comunidad a través de la música.

